Gladys Moscote

Mi nombre es Gladys Moscote y ésta es mi familia, mi esposo Fabio, y nuestros hijos son Valentina (que es adulta y no vive con nosotros), Daniel y Emmanuel.

Hemos sido invitados para compartir con ustedes lo que significa para nosotros la Corresponsabilidad Cristiana o Stewardship como muchos lo conocen, aunque en la comunidad latina no es muy conocida esta palabra. 

Tal vez sea un término nuevo para ustedes. Esta corresponsabilidad o administración fue la que vivieron los primeros cristianos que vivieron en el tiempo de Jesús. Que veían las necesidades de su comunidad, compartían todo su dinero y lo empleaban para beneficio de todos y a través de los dones y los talentos que cada uno tenía ayudaban a propagar el evangelio de Jesucristo.

El Evangelio, en Mateo 10 ,8 dice: “lo que habéis recibido gratis dadlo gratis”.

Nosotros no somos voluntarios sólo somos discípulos agradecidos que servimos a Cristo como Él se lo enseñó a sus discípulos.

Nosotros llegamos a Ocala hace un año. Antes residíamos En Vero Beach y asistíamos a la iglesia Saint Helen. Mi esposo y yo servimos al Señor a través del ministerio de lectores también participábamos de otros ministerios de la diócesis y nuestros hijos eran monaguillos.

Hace un año que llegamos a Ocala y nos inscribimos en Blessed Trinity para hacernos miembros activos de esta comunidad. Mi esposo y yo decidimos seguir sirviéndole al Señor a través del Ministerio de Lectores y nuestros hijos se están preparando para recibir el Sacramento de la Confirmación.

 Desde entonces nuestro crecimiento espiritual y familiar ha crecido, y tenemos la oportunidad de asistir también a esta Misión La Guadalupana donde nos hemos dado cuenta de que asisten muchos jóvenes. Quiero aprovechar la oportunidad para hacer un llamado a los padres y madres para que ofrezcan un rato de su tiempo para ayudar con lo que se necesite a esta misión, de esta manera estamos ayudando al cuerpo místico de Cristo al usar estos dones que Él nos dio para evangelizar y ser testimonio vivo de Cristo a través de nuestro ejemplo de vida.

Dios nos regala los sacramentos para confirmarnos que somos sus discípulos y como padres tenemos la obligación de hacer que nuestros hijos reciban esos sacramentos que son un regalo de Dios. 

 Pero no es sólo eso simplemente. Nuestra obligación como padres es seguir guiando a nuestros hijos y perseverar en la vida espiritual, insistiendo cada domingo a misa, inculcarles a nuestros hijos la importancia de cumplir con los mandamientos, rezar en familia, y ayudar en lo que se necesite en nuestra comunidad. ¡También Dios nos hace el llamado a utilizar el tiempo, los talentos y los recursos para ayudar a los más pobres y a las necesidades de nuestra iglesia!

La Corresponsabilidad Cristiana es un estilo de vida. ¡Comienza a ponerla en práctica! Dios nos da tanto cada día, y nosotros, ¿qué hacemos para corresponderle? La Corresponsabilidad Cristiana es un proceso de conversión espiritual y de la Gracia de Dios entre nosotros.

Si no te has registrado, te invitamos a que lo hagas y participes del estilo de vida de la Corresponsabilidad Cristiana. Si necesitas más información de cómo registrarte como un miembro de esta comunidad puedes llamar al teléfono de la Oficina Hispana de Blessed Trinity de lunes a viernes, allí también tenemos servidores contestando preguntas, registrando y ayudando a proveerles información que necesiten. Lleva el boletín donde aparece el teléfono y si necesitas que contestemos alguna pregunta, estaremos a la salida de la misa y con mucho gusto les saludaremos y le ayudaremos a darles información adicional. Gracias por su atención y esperamos que se unan a los muchos discípulos agradecidos que hay en la comunidad de Blessed Trinity y en las misiones La Guadalupana y Christ the King.

Nila Gómez Cardona

Buenas tardes, hermanos en Cristo. Mi nombre es Nila Gómez Cardona y soy ecuatoriana. Mi familia está compuesta por mi esposo Ángel y mis dos hijos Cefi y Miguel. Llevamos 24 años como miembros de Blessed Trinity. Fue a través de mis hijos que aprendí lo que era corresponsabilidad cristiana. Cuando mi hija Cefi estaba en Kindergarten me tocó participar en el Carnaval y año tras año fui entendiendo lo que significaba lo que era dar de mi tiempo, mi talento y mi tesoro por el bien de la comunidad. El Concilio Vaticano Segundo señala que, “mediante el trabajo no sólo contribuimos a nuestro mundo, sino también al Reino de Dios que está ya presente entre nosotros”.

A pesar de que yo no hablo fluidamente el inglés, siempre tuve a mi familia que se encargara del cuidado de mis hijos, fue mi familia cristiana los padres alrededor personas que me ayudaron y me hicieron sentir útil. Formé parte del Comité de Bienvenida de los Padres que sólo hablaban español para explicarles lo que era la Corresponsabilidad Cristiana.

Fui chaperona de mis hijos en los viajes de la escuela y ayudé por muchos años a vender helados en la cafetería y el más hermoso pago que he tenido es que hasta el día de hoy muchos de aquellos niños que les vendí helado desde Kindergarten hasta octavo grado cuando me saludan me dicen, “hola Ice Cream Lady”.        

Continué colaborando con los Carnavales hasta el año 2012. En ese año me descubrieron que tenía un tumor cancerígeno en la cabeza. Tuve que ser sometida 7 ½ horas de cirugía para remover la mayor parte. Todavía tengo un 30% que no pudieron remover. A partir de mi operación y no teniendo y los compañeros de mis hijos los que se encargaron de llevarlos día a día a la escuela y las actividades que ellos tenían. Una amiga mía viajaba 45 minutos de su casa a la mía para el fin de semana limpiar mi casa y preparar la comida de mis hijos para su semana escolar. En cada momento de mi vida estoy sumamente agradecida con la comunidad de Blessed Trinity, los padres, los estudiantes y con el Padre Pat.

Después de mi larga recuperación me incapacitaron y no me quedé en la casa. Continué vendiendo helados de lunes a viernes y me uní al ministerio del Mission Team. Este ministerio de Mission Team es un grupo de servidores de nuestra iglesia que se dedican a levantar fondos por un año para llevarlos a otros países que tienen grandes necesidades. Tuve la bendición de poder ir con mi hija y con P. Zbigniew por 2 años consecutivos a Costa Rica y este año pasado estuvimos en la Diócesis de Arecibo, Puerto Rico. Allí renovamos 13 habitaciones que habían sido dañadas por el Huracán María. Estas experiencias misioneras ayudan tanto a los jóvenes como a los adultos a darnos cuenta de las bendiciones que nosotros tenemos. Por ejemplo, en Costa Rica un sacerdote tiene que atender doce iglesias. Todos podemos buscar dentro de nosotros y podemos encontrar tiempo para servir.

El estilo de vida de un cristiano corresponsable requiere que auto evaluemos cómo estamos nosotros con nuestro tiempo, talento y tesoro por el bien de nuestras comunidades cristianas. Entre los meses de septiembre a diciembre del 2012 no tuve ingresos y tuve la dificultad de no poder dar mi ofrenda semanal a la iglesia, pero tan pronto como tuve los ingresos, pude comenzar a dar mi ofrenda semanal como correspondía.  Muchas personas me preguntan a mí porque yo sigo sirviendo a la iglesia si ya mis hijos se graduaron de la Universidad, como si la corresponsabilidad cristiana tuviera una fecha de vencimiento. Yo le sirvo al Señor en agradecimiento por mi esposo, por mis hijos, por mi salud, por los ángeles que Él me ha enviado en mis situaciones difíciles porque CRISTO es lo más importante para mí, por eso vivo el estilo de vida de un cristiano corresponsable.

Agradezco su atención y espero que estos dos fines de semanas puedan reflexionar y si no se han registrado en la parroquia, se den la oportunidad de hacerlo y pertenecer a esta gran familia de corresponsables cristianos.